Una nave concebida para una operativa continua ininterrumpida tiene unos requerimientos especiales con respecto a otra construcción de actividad no intensiva.
Hablamos de un tipo de construcciones que se adecuan a un modelo que es habitual en muchos sectores muy diversos: logística, centros de distribución de comercio electrónico, alimentación e infinidad de industrias que producen 24/7/365, ya sea de manera habitual o esporádica, según la carga de trabajo.
Cuando se plantea una nave preparada para no detener su actividad habría que atender a una serie de implicaciones constructivas a múltiples niveles.
La elección de estructura para una nave de operativa continua
Decantarse por una estructura metálica que aporte grandes luces posibilitará la obtención de espacios diáfanos, que faciliten los flujos continuos y eviten los apoyos interiores con elementos sustentantes que interfieran en la operativa.
Además, se trata de una opción que aporta flexibilidad con la mente puesta en futuras necesidades, por ejemplo, ante eventuales redistribuciones de zonas de trabajo, apertura de nuevas líneas de producción, despliegue de recursos de automatización, etc.
Mientras que desde la vertiente de proyecto se agilizaría la construcción, reduciendo los plazos, al tiempo que también se allanarían hipotéticas ampliaciones posteriores, puesto que las estructuras metálicas permiten soluciones modulares que simplifican la ampliación de la nave.
Diseño del espacio de la nave para flujos constantes
Como hemos adelantado al hablar de la estructura, el planeamiento del espacio va a tener un papel clave, ya que una nave 24/7 no puede permitirse cuellos de botella.
Por ello es esencial prever amplias zonas de maniobra para camiones, muelles de carga con capacidad suficiente para evitar acumulaciones; y en lo relativo a los espacios interiores, una separación clara de los flujos de peatones, maquinaria y mercancías. Sin olvidar tampoco los pasillos con radios de giro adecuados para carretillas y vehículos internos.
También, conviene valorar que cuando el personal trabaja en turnos rotativos, los espacios auxiliares adquieren mayor protagonismo, debiendo prepararse para un uso intensivo y una alta rotación de trabajadores, lo que requiere dotar de amplitud y funcionalidad a zonas como los vestuarios, las áreas de descanso, etc.
Igualmente, una nave que opera 24/7/365 no solo va a aumentar las necesidades de limpieza y mantenimiento, sino que encima estas tareas habrán de acometerse sin detener la actividad. Ello exige un diseño de espacios que permita intervenciones parciales sin interferir en el funcionamiento del resto de la instalación.
Bajo esta premisa, habrá de franquearse el acceso a los puntos más críticos, desplegar soluciones como las pasarelas de mantenimiento, hacer accesibles los cuartos técnicos, etc.
Pavimentos industriales preparados para uso intensivo
La mayoría de naves industriales soportan un tránsito continuo de personas y maquinaria, no digamos ya las instalaciones que funcionan permanentemente. De ahí, la necesidad de apostar por pavimentos de alta resistencia mecánica como los suelos de hormigón industrial de gran planicidad, preparados para soportar cargas elevadas, tráfico intenso de carretillas y todo el desgaste derivado de la actividad sin descanso.
Las juntas de dilatación correctamente dimensionadas permitirán absorber las variaciones térmicas y los movimientos del pavimento sin que aparezcan fisuras o deformaciones. Mientras que los tratamientos antipolvo y antideslizantes favorecerán tanto la seguridad en los desplazamientos, como la durabilidad del suelo frente al desgaste derivado del uso intensivo.
Energía, ventilación, climatización e iluminación en naves 24/7/365
Una nave operativa de forma permanente necesita sistemas energéticos capaces de garantizar el suministro sin interrupciones.
Hablamos de instalaciones eléctricas de alta potencia y planteadas de manera redundante para prever fallos en el suministro o interrupciones en alguna de las líneas de alimentación. Al margen de que pueda haber grupos electrógenos u otros sistemas de respaldo para evitar paradas en caso de apagón.
En lo que respecta a la iluminación, por mucho que se pueda tratar de aprovechar al máximo la luz natural, y más en zonas geográficas que la prodigan, lo cierto es que hay que atender a una actividad vespertina-nocturna carente de la misma.
De ahí, la idoneidad de instalar sistemas de iluminación industrial LED de alta potencia, procurando una distribución homogénea en aras de la seguridad para evitar accidentes, pero también que el personal padezca una fatiga visual inherente a los ambientes mal iluminados. En esta misma línea, la instalación de sistemas de activación por detección de presencia permitirá conciliar la idoneidad de la iluminación con el ahorro energético.
De igual modo, preservar las condiciones ambientales se convierte en todo un reto cuando la actividad no se detiene, debiéndose además mantenerse estables a lo largo de las 24 horas.
Aquí cabría optar por ventilación natural reforzada o sistemas de ventilación mecánica continua, y atender particularmente al control de temperatura en espacios con maquinaria y aquellos que concentran una elevada ocupación. Habría que impedir acumulaciones de calor en cubiertas o zonas altas, con un especial cuidado en la gestión de la estratificación térmica en naves de gran altura.
Sistemas de climatización
Los sistemas de climatización, por su parte, han de ser capaces de mantener estables los parámetros ambientales durante toda la jornada de 24 horas. En este sentido, juegan un papel esencial las soluciones HVAC (Heating, Ventilation and Air Conditioning), que integran en un mismo sistema la calefacción, la ventilación y la climatización.
Se trata de un recurso que permite regular de forma continua la temperatura, la renovación del aire y la humedad relativa. Algo particularmente importante en naves con operativa 24/7/365, donde las variaciones térmicas o una ventilación deficiente pueden afectar al confort de los trabajadores, al funcionamiento de la maquinaria o a la conservación de determinados productos.
Asimismo, para naves que van a tener una actividad intensiva continuada la eficiencia energética supondrá un importante caballo de batalla, sin ir más lejos para evitar que se disparen los costes por el suministro eléctrico. Este propósito aboca a utilizar materiales que favorezcan el aislamiento térmico como el panel sándwich para los cerramientos, a estudiar opciones como la instalación de módulos fotovoltaicos para cubrir parte de las necesidades de alimentación o a utilizar herramientas de gestión de edificios que ayudan a optimizar el consumo de energía como los softwares Building Management Systems, o BMS.
Naves resilientes para las necesidades de la industria actual
Las instalaciones industriales y logísticas actuales deben diseñarse pensando en la continuidad operativa, la eficiencia energética, la automatización creciente inherente al nuevo paradigma de industria 4.0, así como en la viabilidad de futuras ampliaciones en un ecosistema de negocio en permanente transformación en cualquier sector.
El reto todavía es mayor cuando hablamos de naves que van a estar operativas las 24 horas del día los 365 días del año. Por eso, es tan esencial confiar estas construcciones a especialistas como los de Anovel Ingeniería, donde llevamos décadas dando la mejor respuesta a empresas de infinidad de sectores, construyéndoles instalaciones preparadas a medida de sus requerimientos operativos, incluyendo la actividad intensiva continuada.
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