Fuente de fotografía: ifema.es
Hace unas décadas el término reconversión industrial tenía unas connotaciones muy negativas en España, pues aludía a la crisis que afectó a muchos sectores industriales en el contexto de la entrada del país a la Unión Europea, con lo que ello implicaba a la hora de competir en un mercado único sin la protección arancelaria.
Sin embargo, la reconversión que vamos a abordar en este post es mucho más amable, ya que veremos cómo antiguas industrias se han transformado en espacios culturales y de ocio, aunque conviene no perder de vista que algunos de los edificios en desuso industrial reconvertidos nos hablan de la triste realidad que supone el cierre de una empresa, procediendo, de hecho, bastantes de los que vamos a ver de la etapa de crisis de los 80-90 mencionada.
A continuación, exponemos algunos de los mejores ejemplos de espacios industriales reconvertidos en centros culturales, de los muchos que podemos encontrar a lo largo y ancho del país.
Matadero Madrid
El Matadero de Madrid supone uno de los casos más paradigmáticos de reconversión.
Construido a principios del siglo XX como matadero y mercado de ganado, se mantuvo activo hasta los años noventa del siglo pasado. Tras su cierre, pasó un tiempo en desuso, hasta que el Ayuntamiento emprendió una ambiciosa reconversión que dio como resultado un enorme complejo cultural.
Así, las antiguas naves de ladrillo neomudéjar del edificio se han transformado en teatros, salas de cine, galerías y plazas peatonales, preservándose el aire fabril originario que crea una atmósfera muy especial, para el disfrute desde de los espectáculos de artes escénicas que se programan hasta de la interesante oferta existente de actividades familiares.
Fabra i Coats (Barcelona)
En el barrio de Sant Andreu, la antigua fábrica textil Fabra i Coats ha sido reinventada para crear una auténtica factoría creativa. Además, en este caso cabe destacar que pese a tratarse de una industria originaria de un sector como el textil que en Cataluña hunde sus raíces en el siglo XIX (fue uno de los motores de la Revolución Industrial en España), el complejo se mantuvo activo dedicado a las hilaturas hasta 2005.
El Ayuntamiento de Barcelona abrió sus puertas como centro cultural en 2012, y desde entonces fue ampliándose con salas de exposiciones, talleres de artistas, espacios de ensayo y biblioteca.
La Fabra i Coats conserva el ladrillo visto, las vigas de hierro y los amplios ventanales, pero ahora con un uso plenamente cultural, artístico y recreativo, siendo también un lugar que ha tejido un fuerte vínculo con el barrio, acogiendo actividades comunitarias, al margen de festivales, conciertos, etc.
Bombas Gens (Valencia)
Otro caso paradigmático lo encontramos con Bombas Gens, una antigua fábrica de bombas hidráulicas de estilo art déco construida en Valencia en 1930.
Durante años estuvo abandonada, hasta que la Fundación Per Amor a l’Art emprendió una rehabilitación integral que culminó en 2017. Así, se trata de un proyecto privado, pero con financiación y vocación pública.
Hoy, Bombas Gens es un centro de arte contemporáneo de referencia, con salas de exposiciones que han mostrado colecciones de pintores y escultores de renombre. Además, el espacio integra importantes hallazgos patrimoniales como un refugio antiaéreo de la Guerra Civil y una bodega medieval.
Centro Andaluz de Arte Contemporáneo – La Cartuja (Sevilla)
Sevilla también cuenta con un ejemplo que da testimonio de distintos usos muy diversos entre sí a lo largo del tiempo. El antiguo monasterio de La Cartuja fue reconvertido en el siglo XIX en fábrica de loza fina, y más tarde formó parte del recinto de la Exposición Universal de 1992.
Desde 1997 alberga el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), cuyas salas reúnen exposiciones de artistas nacionales e internacionales, mientras que el complejo en sus exteriores acoge conciertos y festivales. La mezcla de patrimonio religioso, huella industrial y el nuevo uso cultural lo convierte en un lugar único, donde la historia, los vestigios del pasado fabril y la creación contemporánea se dan la mano para dar vida a un sitio con mucho duende.
Centro Cultural Las Cigarreras (Alicante)
Como ha ocurrido en otras ciudades de España, incluida la propia Sevilla que acabamos de ver, las antiguas fábricas de Tabacalera han dado mucho juego para el tipo de reconversiones que estamos viendo.
La Fábrica de Tabacos de Alicante, fundada en el siglo XIX, dio empleo a miles de personas hasta su cierre definitivo en 2002. Siete años más tarde, en 2009 parte de sus naves se rehabilitaron, dando lugar al Centro Cultural Las Cigarreras.
Hoy este espacio ofrece exposiciones, conciertos y actividades de todo tipo. Sus instalaciones incluyen la Caja Blanca, dedicada al arte contemporáneo, y la Casa de la Música, además de jardines y zonas verdes integradas en el complejo, que se ha convertido en uno de los espacios culturales más activos de la ciudad.
Reconversión de antiguas empresas conserveras en Murcia
La Vega Media del Segura en la Región de Murcia fue un importante centro de la industria conservera durante la segunda mitad del siglo XX, con la población más importante de la zona, Molina de Segura, a la cabeza.
Esta localidad, en la que Anovel Ingeniería tiene su sede, no ha reconvertido ninguno de sus grandes espacios industriales en centros culturales, si bien en la explanada donde antes se ubicaba la imponente nave de La Molinera aloja ahora el museo MUDEM, y en la plaza anexa se pueden contemplar dos grandes chimeneas restauradas como vestigios de este importante pasado industrial.
Pero municipios vecinos más pequeños sí ofrecen ejemplos de esa reconversión que estamos abordando, por ejemplo, Ceutí, donde el Centro de Arte Contemporáneo La Conservera es una rehabilitación de la antigua fábrica dedicada a este sector.
También, ese antiguo pasado conservero se quiere poner en valor en localidades como Alcantarilla, con la transformación de la Fábrica Esteva en un Museo de la Conserva, un proyecto que se está perfilando en la actualidad.
Pese a que la reconversión de espacios industriales sea un fenómeno muy nítido y extendido, caben igualmente otros planteamientos, como concebir espacios multifuncionales que sirvan a su misión primordial, en este caso fabril, pero que también puedan habilitar otros usos.
El mejor ejemplo de esta polivalencia lo podemos encontrar igualmente en Murcia, concretamente en la fábrica de Estrella de Levante con su sala de catas. Un espacio que más allá de para el uso que deja entrever su denominación, se emplea para conciertos especiales, presentaciones, eventos y otras actividades culturales.
En Anovel Ingeniería tenemos la experiencia y los recursos tanto humanos como técnicos necesarios para erigir naves industriales altamente operativas, eficientes y estéticas, que al mismo tiempo integren espacios capaces de conectar a las empresas con su entorno, reforzando su arraigo, su identidad corporativa y su imagen de marca.