En un post anterior dedicado a las medidas de seguridad en naves industriales, abordamos esta desde una perspectiva amplia que incluía la protección frente a incendios, la prevención de daños personales y la propia indemnidad del edificio frente a tentativas de robo y sabotaje.
En esta publicación nos vamos a extender más en este último aspecto, al que solo le dedicamos un apartado en la anterior, para abordar en profundidad la seguridad de naves industriales frente a intrusiones. Un problema que está a la orden del día, como se puede comprobar si se hace una simple búsqueda en la sección de noticias de Google con las palabras clave ‘robos en naves industriales’.
Nos centraremos en los tres vectores clave para la seguridad de las naves frente a todo el espectro de amenazas, desde las que buscan la sustracción de mercancías o equipos hasta las que se hacen para provocar daños, ya sea por mero vandalismo o por intención deliberada de sabotaje. Esos ejes básicos serían análisis previo de riesgos, las medidas de seguridad pasivas y las activas.
Además, veremos también el papel que puede jugar el diseño de la nave a la hora de contribuir a la protección del edificio.
Evaluación de riesgos de intrusión en naves industriales
La identificación de puntos vulnerables sería el objetivo principal de la evaluación de riesgos a la seguridad física de la nave. Para ello, cabría analizar área por área de la construcción, con especial atención a las zonas más críticas, ya lo sean por:
- Vulnerabilidad a la permeabilidad, en el caso de los muelles de carga u otras zonas que faciliten el acceso al interior.
- Importancia económica si hablamos de almacenes que contienen mercancías valiosas.
- Relevancia operativa, como las salas de control que supondrían puntos muy sensibles.
- Condensar una criticidad máxima a efectos económicos y funcionales, como sería el caso de los espacios que alojan la maquinaria.
La evaluación de riesgos también valora la idoneidad de las medidas de protección vigentes, tanto pasivas como activas, que suelen corresponder respectivamente con medios físicos y electrónicos de protección, aunque no equivaldrían totalmente, al existir soluciones híbridas, por ejemplo, los cerramientos perimetrales metálicos ‘pasivos’, conectados mediante cable a un detector de vibraciones electrónico.
De ahí, que los especialistas en la materia apuesten por una definición en la que las medidas pasivas serían las que tienen una función disuasoria y no generan una respuesta inmediata. Mientras que las activas, aunque también puedan disuadir, se caracterizarían por su capacidad de detectar, alertar y, eventualmente, articular una intervención directa ante una intrusión o intento de acceso no autorizado.
Medidas de seguridad pasivas en naves industriales
Las medidas de seguridad pasivas incluirían vallas y barreras para restringir el acceso, y dificultar la entrada indebida. Además, también van a ser claves las puertas de seguridad, acorazadas o blindadas con cierres reforzados.
Las ventanas y cubiertas también serían un elemento de seguridad pasiva, aunque lo recomendable resultaría su activación a efectos de seguridad con la instalación de sensores conectados a alarma.
Otro tanto ocurre con la iluminación del perímetro exterior, ya que puede ser fija-pasiva o lo que es más aconsejable: reactiva al movimiento exterior, un sistema que se ha revelado como bastante eficaz cuando hablamos de contener tentativas de intrusión no profesionales.
Con todo, para una concepción unitaria de la seguridad pasiva, es muy importante que la misma se contemple desde el diseño de la nave, que deberá atender a una distribución estratégica de espacios, desde para minimizar oportunidades de accesos indeseados hasta para evitar la existencia de puntos ciegos a efectos de vigilancia.
De hecho, trascendiendo ya el ámbito de las naves industriales, se puede afirmar que la arquitectura juega un rol capital a efectos de seguridad ciudadana, con tendencias como el diseño arquitectónico con principios CPTED (Prevención del Delito a través del Diseño Ambiental), una perspectiva que se aplica bastante en espacios públicos.
Medidas de seguridad activa en naves industriales
Los sistemas activos de protección, en naves industriales o cualquier otro edificio, se caracterizan por accionarse ante la detección de una anomalía para generar una respuesta o intervención directa que contrarreste la amenaza.
Las medidas activas, como señalábamos antes, pueden comenzar por la transformación de elementos de seguridad pasiva como ventanas y cubiertas para que tengan un rol reactivo, dotándolas para ello de sensores de movimiento, vibración o rotura.
También, dado que en muchas ocasiones las intrusiones no se sirven de métodos agresivos, sino que se aprovechan de la permeabilidad de las instalaciones, es importante cuidar al máximo el control de accesos, introduciendo recursos como tornos u otras barreras dinámicas, así como regulando la entrada del personal tanto al interior como las zonas más críticas mediante tarjetas, códigos, biometría, etc.
Los sistemas de alarma, idealmente, habrán de estar conectados a central CRA, para asegurar una respuesta coordinada a tiempo real, debiendo integrarse además la seguridad perimetral mediante sensorización.
Recursos de vigilancia
Asimismo, los recursos de vigilancia CCTV suponen una valiosa medida de seguridad activa, al utilizar cámaras que aportan monitoreo y grabación. Además, está comenzando a implementarse el análisis de video con IA o software que detecta patrones sospechosos para alertar de manera efectiva, minimizando las falsas alarmas.
Y dentro de las últimas soluciones de disuasión, destacan igualmente los generadores de niebla de activación automática al detectar una intrusión, aunque tienen el inconveniente de requerir un entorno cerrado para ser realmente eficaces, a lo que se añade que pueden interferir momentáneamente en las labores de respuesta o evacuación.
Con todo, por más que la tecnología tenga cada vez más protagonismo dentro de las medidas activas para la protección de naves industriales frente a intrusiones, lo cierto es que la seguridad presencial con vigilantes sigue jugando un importante papel, ya se trate de personal contratado específico en las grandes empresas o de servicios de vigilancia generales que patrullen, por ejemplo, todo un polígono industrial.
De igual modo, tampoco conviene pensar que la disponibilidad de mejores recursos tecnológicos exima de cuidar la gestión preventiva, particularmente en lo que se refiere al entrenamiento del personal ante estas situaciones, lo que requiere el desarrollo de planes y protocolos, impartir formación, realizar simulacros, etc.
En Anovel Ingeniería tenemos muy en cuenta la seguridad en las naves industriales que diseñamos y construimos, tanto en la vertiente de la protección contra intrusiones como en otras que resultan fundamentales como la prevención de incendios y accidentes laborales.
Contáctenos si quiere que le informemos más en detalle sobre cómo construimos naves seguras a todos los niveles, eficaces a propósitos operativos, eficientes energéticamente y además estéticas. ¡Escríbanos o llámenos al 968 629 211, estaremos encantados de atenderle!