Naves industriales para empresas hortofrutícolas

Naves industriales para empresas hortofrutícolas

El sector hortofrutícola tiene un gran peso en zonas del Levante español como la Región de Murcia, Almería, Alicante o Valencia. Por eso, abundan las empresas dedicadas al envasado y distribución de frutas y hortalizas, productos que por su naturaleza demandan unas construcciones con unas características muy determinadas.

Así, para construir una nave hortofrutícola hay que pensar en las condiciones que necesita el producto para conservarse en buen estado y en el recorrido que hará por las instalaciones. Además, conviene preparar estas teniendo presente que durante las campañas aumenta la entrada de materia prima y se intensifica el trabajo, suponiendo la gestión de esos picos de actividad un aspecto esencial para las empresas del sector.

Requisitos de la parcela para una nave hortofrutícola

Lo primero a abordar serían las características que debe reunir la parcela, idealmente cercana a las zonas de cultivo, así como debidamente conectada para asegurar un acceso ágil a las rutas de distribución.

Además, como destacamos cada vez que hablamos de parcelas, tiene que haber espacio suficiente para la nave, los accesos y las maniobras de los camiones, cuyo tráfico adicionalmente se intensificará durante el periodo de campaña de los productos con los que se trabaje.

Asimismo, también se requerirá prever futuras ampliaciones, ya sea por un aumento de volumen de la mercancía gestionada o por la incorporación de nuevos productos.

La orientación y la exposición solar resultarán claves igualmente, debiéndose aprovechar las oportunidades de iluminación natural que ofrece esta zona de Levante, pero siendo conscientes también de que habrá que desplegar materiales, soluciones constructivas, equipamientos y sistemas de refrigeración que mitiguen el efecto del calor sobre los productos hortofrutícolas.

Acabando con lo relativo a la parcela, será importante prever la evacuación del agua de lluvia, así como evaluar los posibles riesgos de inundación en una zona que, como sabemos, es propensa a episodios de lluvias torrenciales.

Espacios adaptados a la actividad y a los picos de campaña

La nave estará condicionada por tres condicionantes básicos:

  • Los productos tratados y su estacionalidad.
  • El volumen gestionado.
  • La cantidad de trabajadores y vehículos que puedan coincidir durante una campaña.

Habrá queplanificar las zonas de recepción de materia prima, conservación, manipulación, almacenamiento de envases y expedición. Al margen de la dotación de espacios que precisa cualquier industria para ubicar oficinas, vestuarios u otras áreas auxiliares que se necesiten en cada caso.

A la hora de distribuir y ordenar los espacios interiores, el layout marcado por el recorrido del producto siempre será la opción más lógica:

  1. Entrada de la cosecha
  2. Selección y clasificación
  3. Lavado si procede
  4. Envasado
  5. Almacenamiento en óptimas condiciones de conservación
  6. Expedición

En aras de la eficiencia logística, también convendrá diferenciar con muelles separados las zonas por las que llega la materia prima de aquellas por las que se expide el producto envasado.

Por lo demás, como en cualquier construcción de este tipo,la distribución debe evitar por motivos de seguridad los cruces entre trabajadores y carretillas o camiones. Sin perder de vista tampoco los desplazamientos innecesarios que se traducen en pérdidas de tiempo y mayores costes operativos.

Adaptación a la maquinaria, seguridad e higiene alimentaria

El uso de maquinarias de manipulación y envasado de grandes dimensiones repercutirá en la propia estructura de la nave, influyendo tanto en la altura libre como en la amplitud de las zonas de trabajo, dada la necesidad de espacio para poder operar y hacer el mantenimiento en las distintas líneas de producción.

Como señalábamos en el último párrafo del anterior apartado, con el foco en la seguridad resultará clave ordenar los recorridos, delimitando claramente los peatonales y los de circulación de vehículos internos, mientras que los accesos y las vías de evacuación habrán de planificarse conforme a la normativa aplicable en materia de seguridad y protección contra incendios. Tampoco hay que olvidar la elección de unos pavimentos industriales adecuados, antideslizantes para evitar accidentes y con la resistencia necesaria para soportar el tránsito de carretillas y las cargas inherentes a la maquinaria pesada.

Además, en las zonas donde se manipulan frutas y hortalizas, esos pavimentos deben ser fáciles de limpiar y contar con desagües cuando sean necesarios. La misma facilidad de limpieza debe extenderse a las demás superficies.

Igualmente, se deberán prever una ventilación adecuada y espacios para gestionar los residuos sin interferir con la manipulación del producto.

Planificar la conservación y las cámaras de frío

Las frutas y hortalizas son productos perecederos, pero no todas requieren las mismas condiciones de temperatura y humedad. Por eso, la conservación ha de tenerse presente desde el diseño de la nave, condicionando además los productos concretos que se trabajen las necesidades específicas de frío industrial.

Adicionalmente, habrá que dimensionar las cámaras según el volumen previsto y definir sus condiciones de funcionamiento. También será importante cuidar su aislamiento así como planificar la disposición de las puertas y zonas de carga para limitar la entrada de calor. Y en determinados casos puede que se precise preenfriar la materia prima antes de almacenarla.

Frutas Buendía: una nave hortofrutícola desarrollada por Anovel

En Anovel Ingeniería tenemos una gran experiencia en la construcción de naves hortofrutícolas, pudiéndose encontrar en nuestro portafolio de trabajos realizados proyectos como el de la nave de producción para Frutas Buendía, situada en el polígono industrial La Capellanía de Archena.  La obra ejecutada incluyó 13.248 m² de nave industrial, cámaras frigoríficas, un muelle de recepción con zona de lavado y un edificio de oficinas de tres plantas.

Con todo, contamos con un amplio bagaje dando respuesta a las necesidades de empresas de sectores muy distintos, incluidas aquellas que trabajan con mercancías delicadas o que requieren condiciones especiales de conservación. Para cada cliente, adaptamos la construcción a las características de la actividad y a la forma de trabajar de la empresa.

Si su empresa precisa una nueva nave, contáctenos. ¡Llevamos décadas erigiendo construcciones industriales con alma propia!