Naves industriales volumétricamente híbridas

Naves industriales volumétricamente híbridas

Aunque por el título de este post parezca que vamos a abordar un aspecto muy complejo, el concepto de nave industrial volumétricamente híbrida hace referencia a algo muy sencillo: la combinación de zonas desarrolladas en planta con volúmenes en altura allí donde la actividad realmente lo necesita.

Este planteamiento permite desde amoldar la nave a los procesos productivos sin sobredimensionar la estructura, hasta dejarla preparada para futuras ampliaciones, ya sean en horizontal o en vertical.

Además, puede suponer una solución especialmente eficaz en parcelas con limitaciones de anchura o en industrias con procesos mixtos, por ejemplo, en empresas hortofrutícolas que necesitan zonas de manipulado en planta y cámaras de conservación en altura, donde, por tanto, ni un modelo completamente horizontal ni uno enteramente vertical resultan totalmente eficaces.

Tampoco nos referimos exactamente a naves de diferentes alturas. Una nave puede presentar varios volúmenes más altos o más bajos sin que eso implique un planteamiento híbrido.

La volumetría híbrida va un paso más allá: no se trata solo de tener alturas distintas, sino de combinar de forma selectiva lo que debe desarrollarse en planta con aquellos elementos que funcionan mejor en altura.

Es decir, más allá de ir a una geometría irregular, se aplica un diseño pensado para que cada zona esté situada donde mejor rinde desde el punto de vista operativo.

Qué es un planteamiento híbrido en una nave industrial

Una nave híbrida es aquella que combina zonas de baja altura, diseñadas para operativas horizontales o flujos longitudinales, con áreas elevadas situadas de manera estratégica. Por ejemplo, entreplantas, pasarelas técnicas, cámaras de almacenamiento vertical, módulos automatizados o, incluso, oficinas que se quieren separar en una planta superior.

Se hace una distribución estudiada, para poder elevar lo que tiene que estar en altura, y situar en horizontal todo aquello cuya integración en planta conviene a efectos operativos. Básicamente, todas las áreas que están involucradas en el flujo del layout básico de cualquier industria: recepción de materias primas, movimientos internos de mercancía, líneas de producción y manipulado, zonas de preparación de pedidos, áreas de almacenamiento operativo, etc.

Ventajas de las naves industriales volumétricamente híbridas

Al margen de los pros ya apuntados, estas naves también aportan:

1-Optimización estructural

No es necesario elevar toda la nave a gran altura. La estructura más robusta se concentra únicamente en las zonas que lo requieren, reduciendo los costes de materiales, construcción y mantenimiento, pero también los espacios a climatizar.

2-Mayor eficacia en los flujos de trabajo

El grueso de la operativa se mantiene en horizontal para garantizar recorridos rápidos, lineales y sin interferencias. Mientras las zonas elevadas se reservan para funciones compatibles con la verticalidad, y para elementos como torres de envasado vertical, grandes silos de almacenamiento a granel, cámaras frigoríficas de gran altura, etc.

Además, al separar verticalmente áreas técnicas, salas auxiliares u oficinas, se evita que estos espacios interfieran en la operativa productiva o logística, favoreciendo un flujo de trabajo más fluido.

3-Mejora de eficiencia energética

Al limitar la disposición en altura únicamente a las áreas donde resulta imprescindible, se reduce el volumen total a climatizar. Esto permite controlar mejor los consumos, reducir las pérdidas térmicas y ajustar la demanda energética a las características de cada zona, mejorando la eficiencia energética.

4-Simplificación de accesibilidad y mantenimiento

La mayor parte de maquinarias y líneas de producción se concentran en planta, donde el mantenimiento es más sencillo, rápido y seguro.

Únicamente se elevan instalaciones que pueden operar mejor fuera del flujo de trabajo, reduciendo la necesidad de trabajos en altura, con su consiguiente complejidad.

5-Flexibilidad para futuras ampliaciones

Si se plantean con modularidad, las naves híbridas permiten crecer tanto en planta, añadiendo módulos contiguos al cuerpo principal, como en altura, ampliando los volúmenes elevados cuando la estructura lo permite.

Por ello, es una solución con mayor recorrido a futuro que un diseño puramente horizontal o vertical.

Asimismo, también ofrecería mayor adaptabilidad ante cambios en la actividad, dado quelos módulos horizontales y verticales funcionan como unidades que pueden reordenarse o ampliarse sin rehacer todo el edificio, aportando margen de maniobra ante nuevas líneas, grandes maquinarias que se quieran introducir o, incluso, reestructuraciones operativas completas.

¿Cuándo no conviene un modelo híbrido de nave industrial?

Pese a los beneficios que puede proporcionar una nave volumétricamente híbrida, no sería la opción adecuada si:

  • La actividad requiere un volumen totalmente uniforme por motivos normativos, de seguridad o de proceso de trabajo. Por ejemplo, en instalaciones donde toda la operativa debe desarrollarse a la misma cota para garantizar trazabilidad, sincronización o estabilidad térmica.
  • Tampoco conviene recurrir a una solución híbrida cuando la verticalidad no aporta valor añadido y solo encarecería la estructura, complicaría el mantenimiento o introduciría recorridos innecesarios. Cabe tener en cuenta, que en muchas empresas su operativa es tan homogénea y lineal que un modelo puramente horizontal resulta más eficiente y económico, no habiendo por tanto necesidad de generar volúmenes diferenciados.
  • Por supuesto, quedaría descartado en parcelas donde el planeamiento urbanístico no permite diferencias significativas de altura.

La experiencia de Anovel Ingeniería construyendo naves volumétricas híbridas

Tenemos un amplísimo bagaje erigiendo construcciones industriales de todas las modalidades, incluyendo naves de volumetría híbrida y diferentes alturas.

En esta línea, destacan proyectos que puedes encontrar en nuestro portafolio de trabajos como el de Congelados Pedáneo, donde combinamos un cuerpo principal desarrollado en planta con volúmenes adosados de mayor altura. O la nave de producción hortofrutícola de Frutas Buendía, que integra una torre vertical adosada a la fachada junto al volumen principal horizontal. Si necesita una nueva nave para su empresa, en Anovel Ingeniería podemos ofrecerle una construcción a medida en su diseño arquitectónico, eficacia operativa, eficiencia energética y cualidades estéticas. ¡Nos avalan décadas de trayectoria!