Cómo proteger las naves industriales frente a lluvias intensas

Cómo proteger las naves industriales frente a lluvias intensas

En un post anterior, que abordaba la influencia de la geografía y el clima en la construcción de naves industriales, mencionamos la importancia de la protección frente fenómenos meteorológicos virulentos, que puedan provocar fuertes precipitaciones de agua o granizo y vientos muy fuertes.

En esta publicación, vamos a profundizar en este aspecto, analizando cómo hay que plantear la ubicación, el diseño, la preparación e incluso el mantenimiento de las naves industriales para poder afrontar este problema, particularmente recurrente en zonas como el Levante mediterráneo español, propenso a padecer episodios de DANA, que dan lugar a lluvias torrenciales que caen en un periodo muy corto de tiempo.

Como último término, se trataría de adoptar las medidas necesarias para proteger la estructura de la nave ante este tipo de fenómenos, con la vista puesta primordialmente en la seguridad, y más a largo plazo en la indemnidad de la construcción y las instalaciones para que puedan conservarse en buenas condiciones durante muchos años.

Óptima ubicación de la nave industrial en previsión de tormentas

A la hora de escoger el emplazamiento de las naves industriales deben elegirse terrenos que por sus características orográficas sean adecuados para hacer frente a inundaciones, al ofrecer un drenaje natural que dificulte las acumulaciones de agua.

Además, en zonas propensas a inundaciones los estudios geotécnicos previos deben determinar si las características del suelo van a permitir preservar la integridad de la cimentación en condiciones de infiltración significativa de agua.

También, se pueden adoptar medidas suplementarias, como elevar el nivel de la construcción sobre el natural del terreno para evitar que el agua de lluvia se acumule cerca de la nave. O incluso, valorar el uso alrededor de la misma de una base de material permeable que favorezca el drenaje natural.

Previsión de lluvias durante las obras de la nave industrial

Igualmente, habría que prever la caída de tormentas durante el propio proceso de construcción de la nave industrial. A este respecto, será esencial realizar un seguimiento constante de las previsiones meteorológicas, tanto de la AEMET como de otras fuentes que ofrecen información a tiempo real. Más allá de que resulte aconsejable una planificación de obras que trate de esquivar la temporada de lluvias, en los casos que sea posible.

Adicionalmente, cabría contar con materiales y recursos de protección para cubrir áreas sensibles de la obra ante caídas de precipitaciones repentinas. Y también, es importante tener previstos protocolos de emergencia ante este tipo de fenómenos meteorológicos, para garantizar la seguridad del personal que trabaja en la obra y guarecer también la estructura en construcción.

Diseño, estructura y materiales para proteger la nave de la lluvia y el viento

Fenómenos tipo DANA ocasionan tanto lluvias torrenciales como fuertes rachas de viento, por lo que la estructura que se plantee debe ser lo suficientemente robusta para soportar el impacto de grandes volúmenes de agua y la presión ejercida por vientos intensos, sin que sea vea comprometida la estabilidad de la nave en estas condiciones meteorológicas extremas, nada inusuales en zonas como la Región de Murcia.

También, puede estudiarse la apuesta por una cubierta inclinada para evitar la acumulación de agua en el techo, y en cualquier caso resultará clave prever un sistema de drenaje eficiente, con canaletas y bajantes de gran capacidad para evacuar rápidamente el agua, así como desagües con unas dimensiones óptimas para poder gestionar lluvias torrenciales.

Además, sería aconsejable instalar un sistema de drenaje perimetral que incluya zanjas y cunetas para redirigir el agua lejos de la nave. A lo que se pueden añadir depósitos de retención de aguas pluviales, para evitar sobrecargar los desagües cuando haya precipitaciones abundantes.

Materiales como el hormigón armado irán muy bien para la cimentación y las partes más críticas de la estructura, dado su comportamiento altamente resistente frente a la presión del agua. E igualmente, habrá que proteger la infiltración de humedad con revestimientos hidrófugos, y con recubrimientos anticorrosión para evitar las consecuencias negativas a largo plazo.

Asimismo, se atenderá desde a la impermeabilización de los muros para evitar filtraciones, hasta el sellado de juntas y puntos vulnerables de la estructura para impedir también que el agua se infiltre.

Mientras que las puertas y ventanales tendrán que ser resistentes al agua y la presión del viento provocada por las tormentas, jugando aquí un papel clave las capacidades de cierre hermético, que se pueden reforzar además en otras zonas especialmente vulnerables que acabamos de aludir, como por ejemplo las juntas entre el techo y las paredes, o los puntos de entrada de cables y tuberías.

Adicionalmente, cabría dotar a la nave industrial de pararrayos para protegerla de las descargas eléctricas de las tormentas. Y si hablamos de zonas propensas a padecer inundaciones, disponer de un recurso como un sistema de bombeo de emergencia permitirá evacuar rápidamente el agua que se pueda haber acumulado en las instalaciones a consecuencia de la caída de una tromba.

Mantenimiento preventivo para preparar naves industriales para tormentas

En naves ubicadas en áreas que sufren precipitaciones virulentas episódicas se tendrá que programar un mantenimiento preventivo que tenga este aspecto en cuenta.

Bajo este prisma, será primordial la limpieza y acondicionamiento regulares de las canalizaciones del sistema de drenaje,para que pueda funcionar correctamente, sin que obstruyan el flujo de agua acumulaciones de piedras, hojas, barro u otros restos en canaletas de evacuación y bajantes.

También, resultará recomendable hacer pruebas periódicas de presión en el sistema de desagüe, para comprobar que esté preparado para lidiar con los grandes volúmenes de agua que se pueden dar con una DANA.

A lo anterior, se sumaría la revisión cada cierto tiempo de muros y cubiertas para detectar cualquier grieta o deterioro, susceptible de comprometer la impermeabilización en caso de que se den precipitaciones de cierta relevancia.

Todos estos aspectos los tenemos muy en cuenta en Anovel Ingeniería a la hora de construir naves industriales para nuestros clientes. Además, acumulamos mucha experiencia en la preparación de las construcciones para estos fenómenos atmosféricos, debido a que somos una empresa radicada en la Región de Murcia cuyo radio de acción se extiende por toda la zona de Levante, donde se producen danas con relativa frecuencia que requieren de las soluciones preventivas a distintos niveles que hemos ido viendo.

Si necesita una nueva nave industrial para su empresa no dude en confiar en unos especialistas que realizan construcciones preparadas para soportar cualquier eventualidad. ¡Contáctenos, nos avalan décadas de trayectoria!