¿Cuándo se necesita cambiar a una nueva nave industrial?

¿Cuándo se necesita cambiar a una nueva nave industrial?

Construcciones de las características de las naves industriales suponen una importante inversión, y como tal dará sus frutos si están bien planteadas a todos los niveles.

Pero, ahora bien, cabe valorar cuándo sería recomendable considerar el abandono de las antiguas instalaciones e invertir en una nueva nave.

1-Falta de espacio en la nave industrial

Esta sería la razón más obvia, cuando la factoría o la construcción industrial que se trate ha quedado pequeña para las necesidades operativas existentes, y falta espacio en el área de producción, almacenaje, oficinas, etc., ya sea porque no se previó desde el principio lo que se podría precisar a futuro con un planteamiento modular que facilitase futuras ampliaciones, o bien, incluso, que se hayan agotado los límites que ofrecía esa modularidad.

Idealmente, no debe apurarse al máximo hasta agotar todas las potencialidades espaciales de la nave, por la sencilla razón de que erigir una construcción de estas características lleva su tiempo, desde que se estudia una ubicación, se busca financiación, se solicitan los permisos… No se trata de decidir que se necesita una nueva nave, y que a los pocos días puedan empezar las obras, por lo que conviene anticiparse y tomar la decisión en el momento adecuado, para que las limitaciones de espacio no lleguen nunca a afectar a la dinámica de la empresa.

2-Crecimiento del negocio que aboca a una nueva nave industrial

Relacionada con la anterior, estaría la necesidad de contar con unas nuevas instalaciones porque el negocio ha crecido mucho, lo que se traduce en un consumo de espacios acelerado, a un ritmo bastante mayor que en los casos usuales como el anterior, en los que se va viendo de forma paulatina que la nave se está quedando pequeña.

Aquí el objetivo sería no limitar esa escalabilidad de negocio, y apostar por una nave más grande con la vista puesta en que la nueva construcción permita ampliar plantilla, añadir líneas de producción, aumentar las capacidades logísticas, etc. Además, cabría optar por un diseño adaptable y una gran disponibilidad espacial que faciliten también hipotéticas futuras ampliaciones.

3-Problemas de ubicación en la nave industrial actual

La mala conexión con vías y nodos de transporte dificulta el suministro de materias primas de los proveedores y la expedición de mercancías a los clientes, encareciendo los costes operativos, prolongando los plazos de entrega y, en último término, afectando al servicio que ofrece la empresa en un ecosistema que siempre será muy competitivo, sea cual sea el sector del que hablemos, por lo que la calidad de producto o su buen precio (comprometido en este caso por los costes de transporte) pueden no bastar si los tiempos de suministro se dilatan por una logística complicada.

4-Limitaciones técnicas de la nave industrial

También puede valorarse la necesidad de cambiar a una nueva nave industrial si la infraestructura de la actual ata a viejas máquinas, ya que no permite instalar nueva maquinaria o adaptar el layout productivo para tener una mayor eficacia operativa.

Asimismo, naves antiguas o mal acondicionadas suelen implicar mayores gastos, desde en mantenimiento hasta en consumo de energía, por un mal aislamiento térmico que aboca a un uso más intensivo de los sistemas de climatización. Bajo este prisma, la nueva construcción supliría estos déficits, contribuyendo a un importante ahorro a largo plazo.

5-Nueva nave industrial para mejorar la imagen de marca

La contribución de este tipo de edificios al branding de marca de la empresa es muy importante hoy en día, de manera que unas instalaciones anticuadas con una estética descuidada  influyen negativamente en la percepción que tienen los clientes o la imagen que se puede dar a hipotéticos inversores que se quiera captar. Al margen de que los entornos de trabajo visualmente agradables en los que hay una buena plasmación de las señas de identidad corporativas también juegan su papel a la hora de fomentar el sentido de pertenencia de los trabajadores. Por no entrar en la influencia obtenible en la productividad del personal con una mejora en el diseño de los espacios.

Cuando la futura nave industrial es confiada a una empresa especializada como Anovel Ingeniería surge la oportunidad de conseguir una nueva construcción que cumpla plenamente con los distintos estándares requeridos, reuniendo todas aquellas cualidades que se pueden echar en falta en la nave antigua: amplitud de espacios y óptima distribución, modularidad para adaptarse al futuro crecimiento, diseño enfocado a la eficacia operativa, eficiencia energética gracias a la maximización del aislamiento térmico y, por supuesto, relevancia estética para que el edificio se convierta en el auténtico emblema de la empresa.

Nos avala un amplísimo y sobresaliente portafolio de trabajos realizados, así como la satisfacción con nuestro trabajo de infinidad de clientes de todo tipo de sectores de actividad, por lo que si se está planteando que su empresa necesita una nueva nave no dude en confiársela a expertos que lograrán convertirla en la inversión más rentable a futuro para su negocio.

Además, conciliamos el cuidado de cada detalle con una ejecución diligente de las obras, para tener listas las naves en el plazo deseado sin sobrecostes, aportando todo nuestro caudal de experiencia en pos de este objetivo. ¡Contáctenos y le informaremos sobre todo lo que podemos ofrecer!